En corto
- No es un código de la policía. Ese es el mito más repetido y es falso.
- Fueron cinco adolescentes de California que en 1971, se reunían a las 4:20 de la tarde.
- Hay pruebas físicas: cartas de los años setenta guardadas en una caja de seguridad.
Cinco amigos y un mapa
1971, San Rafael, California. Un grupo de 5 estudiantes de preparatoria se juntaba siempre en el mismo muro afuera de la escuela. Por eso se hacían llamar los Waldos, de *wall* (Pared en inglés).
Ese año les llegó un rumor con mapa incluido: alguien vinculado a la Guardia Costera había plantado cannabis cerca de Point Reyes y ya no podía cuidarlo. El cultivo estaba ahí, abandonado, esperando a quien lo encontrara.
Los Waldos decidieron ir a buscarlo. Quedaron de verse después del entrenamiento, a las 4:20 de la tarde en la escuela
La contraseña entre ellos era “4:20 Louis”. Con las semanas se les cayó el Louis y quedó solo 4:20.
Nunca encontraron el plantío. Pero la frase se les quedó pegada, y la siguieron usando para todo.
Cómo un código de secundaria le dio la vuelta al mundo
San Rafael era también territorio de Grateful Dead, una de las bandas más seguidas de Estados Unidos. Los Waldos tenían contacto con ese círculo —uno tenía un hermano cercano al bajista de la banda— y el término empezó a circular entre los seguidores del grupo, que viajaban por todo el país detrás de los conciertos.
En 1990, en un show de la banda, alguien repartió volantes invitando a la gente a reunirse un 20 de abril a las 4:20. Uno de esos volantes llegó a la redacción de la revista *High Times*, que lo publicó y lo siguió repitiendo durante años.
De ahí en adelante el número dejó de ser una clave entre amigos y se convirtió en lo que es hoy.
Las cuatro versiones falsas
No es un código de la policía
Es la explicación más repetida y no resiste ninguna revisión. Los códigos de radio policiales de California no usan ese número para nada relacionado con cannabis. Existe un artículo 420 en el código penal del estado, pero trata sobre bloquear el acceso a terrenos públicos.
No es el número de compuestos de la planta
Se dice que el cannabis contiene 420 sustancias químicas. No es cierto: se le han identificado bastante más de cuatrocientos compuestos y más de cien cannabinoides. La cifra exacta de 420 salió de la nada.
No es por una canción de Bob Dylan
La teoría dice que viene de multiplicar 12 por 35, los números del título de una canción suya. El resultado da 420, sí. También da 420 multiplicar 21 por 20. Es una coincidencia a la que se le construyó una historia después.
No es la fecha de nadie
El 20 de abril coincide con varios aniversarios sin ninguna relación entre sí, y algunos se citan de mala fe. La fecha salió del número, no al revés: primero fue la hora de una cita, y años después alguien pensó en el calendario.
Por qué sabemos que esta versión es la buena
Porque los Waldos guardaron todo. Conservan cartas y objetos con matasellos de los años setenta donde ya aparece el término, y los tienen resguardados en una caja de seguridad. Los han mostrado públicamente más de una vez.
Es una de las poquísimas expresiones de jerga moderna cuyo origen está documentado con pruebas físicas fechadas. La mayoría de las palabras que usamos a diario no tienen ni de cerca ese respaldo.
Lo que sí importa
Nada, en términos prácticos. Pero la próxima vez que alguien te asegure muy convencido que es un código de la policía, ya sabes qué contestarle.
